In time


¿Alguien se imagina una sociedad donde sólo se envejeciese hasta los 25 años… pero sólo se tuviese un año más de “prórroga??

Esa es básicamente la trama de In time, un film irregular, con un buen comienzo y un desarrollo con altibajos que desemboca en un final al que se le podía haber sacado, desde luego, muchísimo más partido.

El protagonista, Will Salas ,es acusado de asesinato porque alguien ,que ha acumulado más de un siglo, ha decidido no vivir más y se lo dona antes de suicidarse.Justin Timberlake resulta más convincente que su compañera, Amanda Seyfried… aún así ambas interpretaciones dudo que nunca consigan un Oscar.

A pesar de que no es un peliculón , ni mucho menos( por no tener no tiene ni una banda sonora a destacar) … hay algo en él que hace pensar: el concepto de tiempo.

Porque en esta película de ” ciencia ficción” ,ubicada en una ciudad inventada, en un futuro más o menos inmediato con antagónicos toques “ retro”, podríamos decir que no hay dinero: que la moneda de cambio es el TIEMPO. Una llamada telefónica , por ejemplo, cuesta un minuto de la vida, un viaje en autobús dos horas y el temporizador que marca lo que queda de existencia se lleva indeleblemente ,constantemente ,impreso en el brazo izquierdo: un neón incansable que se activa a los 25 años y que se encarga de transferir tiempo, de acumularlo, de descontarlo, de robarlo entre el populacho de los “ guetos”… hasta que el contador llega a cero y el game over paraliza el cuerpo.

En esta cinta hay “ vigilantes del tiempo” algo así como policías que velan por él , ladrones sin escrúpulos y atesoradores de tiempo que lo venden ( algo así como los grandes banqueros), aplicando un tipo de interés desmesurado…Y algo curioso : como no se envejece, por mucho que se acumule tiempo, no hay que recurrir a la cirugía estética: todos los cuerpos a partir de los 25 se quedan ahí, si deteriorarse.

Para muchos humanos de esta película la acumulación de tiempo hallegado a ser tal ( robando, comprando, especulando con él) que pueden llegar a ser inmortales,… mientras que para otros vivir cada minuto como si fuese el último, se convierte en un carpe díem inexorable.
Vivir frenéticamente o “tener todo el tiempo del mundo” para ralentizar lo y disfrutarlo…

De nuevo hay otra cuestión para reflexionar: ¿ Es necesario que mueran muchos para que vivan sólo unos cuántos?…
Hay una frase que el protagonista repite en muchas ocasiones: “ Un día… da para mucho”… ¡pues eso!

REPARTO Justin Timberlake, Amanda Seyfried, Vincent Kartheiser, Cillian Murphy, Johnny Galecki, Olivia Wilde, Alex Pettyfer, Matt Bomer, Rachel Roberts